Hoteles y restaurantes se ven obligados a operar con costosas plantas eléctricas a base de combustible para sostener sus servicios ante la inestabilidad de la red pública.
OMOA, CORTÉS. A pocos días del inicio del feriado de la Semana Morazánica, la reiterada interrupción en el suministro de energía eléctrica mantiene en alerta máxima al sector turístico y comercial de Omoa. Una secuencia de apagones registrados durante los primeros días de octubre refleja la fragilidad de la red y amenaza con paralizar la economía local durante la temporada alta más importante del segundo semestre.

La crisis del servicio se ha evidenciado de forma crítica en los últimos días.
El viernes 2 de octubre, tras fluctuaciones constantes de voltaje, el servicio se suspendió por más de siete horas continuas (de 4:00 p. m. a 11:00 p. m.), obligando a la población a pernoctar a oscuras, en un municipio costero donde los ventiladores y aires acondicionados son idispensables para un sueño reparador.
El sábado 3 de octubre, un nuevo apagón de dos horas y media (10:00 a. m. a 12:30 p. m.) afectó a la mitad del municipio, golpeando principalmente a las comunidades cercanas a la frontera con Guatemala. En la cabecera municipal, donde se desarrollaba el ManatíFest, no se reportaron interrupciones ese día.

Para cerrar la semana, el domingo 4 de octubre una rastra colisionó contra un poste del tendido eléctrico en el sector de Cieneguita, Puerto Cortés, dañando las líneas de transmisión del circuito MAS-L352 que abastece a Puerto Cortés, Omoa y sectores de Quimistán. La emergencia interrumpió el servicio por cinco horas (de 1:30 pm a 6:30 pm mientras técnicos de la Enee ejecutaban las labores de reemplazo.
Estos antecedentes evidencian el deficiente suministro que enfrentan municipios de vocación turística en la víspera de recibir a miles de visitantes nacionales y extranjeros esta Semana Morazánica.
Sector privado bajo presión
Ante la falta de estabilidad en la red pública, decenas de hoteles, restaurantes y centros de recreación se han visto forzados a operar diariamente con generadores a base de diésel o gasolina. Esta medida de emergencia incrementa de forma sustancial los costos operativos para mantener la cadena de frío de mariscos e insumos, el funcionamiento de aires acondicionados y los sistemas de bombeo de agua para los huéspedes.

El municipio de Omoa supera los 10,000 abonados conectados a través del circuito MAS-L352 de la Subestación Masca, registrando una demanda que oscila entre 6 y 9 megavatios (MW) en horas pico y un consumo mensual aproximado de 2.5 a 3.5 millones de kilovatios-hora (kWh). Pese a estas cifras de consumo, las constantes fallas y bajas de tensión dejan desprotegida a la micro y pequeña empresa local.
Comerciantes y empresarios expresan su profunda preocupación de que las fallas del sistema coincidan con los días fuertes del feriado. Un apagón prolongado en plena Semana Morazánica no solo generaría pérdidas por la descomposición de alimentos, sino que detonaría cancelaciones masivas de reservas hoteleras y un daño severo a la imagen del destino. Por ello, hacen un llamado urgente a las autoridades de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee) para que ejecute un plan de contingencia e intervenga de forma inmediata la línea MAS-L352.
Promoción municipal sin reclamo institucional
Por su parte, el alcalde municipal, Ricardo Alvarado, ha intensificado la difusión de pautas y spots publicitarios promoviendo las bondades naturales, gastronómicas y culturales de Omoa para invitar a los veraneantes a visitar la zona durante el feriado morazánico.
Sin embargo, a pesar de la gravedad de los constantes cortes que afectan a sus contribuyentes y al comercio local, en sus intervenciones públicas el edil ha omitido realizar una exigencia formal o pronunciamiento hacia la Enee para demandar la mejora urgente de las líneas de abastecimiento eléctrico en el municipio.

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