La aventura en lancha desde Omoa hacia 
los Cayos Zapotillos y Punta Sal

José Omar conoce como la palma de su mano la ruta entre Cayos Zapotillos, Omoa y Punta Sal.

Omoa.- El Caribe hondureño no tiene fronteras cuando se navega con la embarcación adecuada y la tripulación experta.


Desde el muelle de Omoa, José Omar toma el volante de una lancha de 33 pies impulsada por un potente motor de 200 caballos de fuerza para llevar a los viajeros a rincones caribeños inolvidables.


Con capacidad, potencia y la máxima estabilidad, esta lancha está diseñada para conquistar viajes de hasta 27 millas. Entre sus rutas principales destacan dos joyas caribeñas: los impresionantes Cayos Zapotillos en Belice (a unas 27 millas náuticas de distancia) y los exuberantes paisajes de Punta Sal, en Tela, Atlántida.

Un viaje todo incluido: Adrenalina, buceo y sabor caribeño

Navegar a bordo de una lancha de 200 caballos acorta las distancias y el trayecto se hace en una hora, de esa manera elturista pasa la mayor parte de día en encantadores parajes. Para quienes buscan una experiencia completa sin complicaciones ni logística pesada, el equipo de Omar ofrece paquetes todo incluido: transporte, aimentación buco y snorquel.


"Nuestra lancha de 33 pies es de las más grandes y estables de la zona, equipada con chalecos salvavidas y todas las medidas de seguridad. El paquete no solo incluye el transporte de ida y vuelta con sus permisos de navegación internacional, sino también alimentación al gusto, bebidas, pesca deportiva, equipo de esnórquel y tiempo libre para explorar los cayos", explica José Omar.


Aunque la actividad entre semana suele ser pausada, al llegar los sábados y domingos el muelle cobra vida. Decenas de turistas nacionales e internacionales se embarcan desde temprano para pasar el día completo disfrutando de aguas cristalinas, playas de arena blanca y arrecifes repletos de vida marina, retornando a Omoa al atardecer.


Ya sea buscando la emoción de pescar en mar abierto, hacer esnórquel entre corales o simplemente desconectarse en una playa paradisíaca en Belice o Tela, José Omar y su lancha de 200 caballos garantizan que la verdadera aventura caribeña comience desde el primer acelerón en las costas de Omoa.